jueves, 21 de abril de 2011

Mi burbujita gris

Lo que cuentan de mi no es verdad, porque no soy nada.

Las estrellas del cielo se están apagando cada vez más rápido. Los olores de la noche ya me están mareando. El sol no sabe si salir, la luna no sabe si quiere estar con él. Un día te pedí un abrazo. Un día...Un día acaricié la piel del amor, del amor hormonal. No sé si estoy ciega. No sé si estoy harta. No tengo ganas de pensar. Ahora me iría lejos. Me iría muy lejos. Me iría lejos, muy lejos, lejos...Lejos y muy sola. Me iría sola, muy sola, sola...sola
y lejos, lejos y sola. Las botellas de agua están llenas de tranquilidad. Todos estamos tranquilos cuando bebemos agua. La sed es lo que nos hace rozar la histeria. El tiempo pasa muy despacio, pasa despacio y de pronto pasa rápido. Y pasan días, muchos días, días, días y más días...y de pronto se vuelven a parar. Se paran para ti, pero el mundo no termina de girar...Con tanta vuelta me voy a marear. Me voy a marear dentro de mi burbuja parada que está dentro de este maldito mundo que no hace sino girar y girar, cada vez a una velo
cidad mayor. Yo, en mi burbuja estoy parada. Pronto saldré y ya no me marearé porque estaré dentro del mundo que los demás quieren. No me gustaría atragantarme con un hueso de aceituna. Hoy ya no tengo ganas de comer. Ojalá los votos para rey existieran y tu fueras el rey de mi vida. Te corono como último rey de esta especie amorosa del amor, esa que se cree humana, esa...esa que no piensa, que no existe, esa, esa que actua sin saber muy bien por que. No puedo parar...No puedo parar de decir lo que siento, no puedo parar de dar lo que tengo, no puedo parar...necesito descansar de mi misma...quiero que el mundo se pare un par de días, que se pare conmigo en mi burbuja, en mi burbujita gris...Mi burbujita gris. No me canso de entrar y salir, de estar, de vivir, de querer, de amar dentro de mi burbujita gris. Es rosa, es azul, es como yo quiero que sea, pero hoy es gris. Es la burbujita de la espuma de la ducha. Después de la ducha solo queda mierda y yo estoy dentro de ella. Estoy dentro de ella en mi burbujita, en mi burbujita gris, llena de la tierra de la calle, de los ácaros y los arenques invisibles que me invento para nombrar a todos los bichos que me rodean. Bichos...Bichos como yo, que soy otro bicho, un bicho más, un bicho rebelde, un bicho que no tiene ganas de verte. Soy un bicho que vive en la burbuja gris de la espuma residual de una ducha caliente y ensuciadora. Soy lo más ínfimo de los seres de la tierra. No soy nada....¡Ay que prado de pena! ¡Que puerta cerrada a la hermosura! Ojalá supiera escribir como él...ojalá pudiera hacer algo como él...como alguien, como algo, ojalá fuera algo, fuera alguien. Sensaciones malditas. Estoy mareada. El aire me marea. Tu indiferencia me marea. Estoy tan cansada de vivir que estoy mareada. Ojalá el mundo se acabara hoy. El que más miedo me da es mi padre. El que más miedo me da es mi madre. El que más miedo me da en este mundo eres tú, me das mucho miedo. Con tu cara blanca. Eres tu, con tus ojos azules, eres tu con tu sonrisa perfecta, eres tu con tu barba, eres tu con tu perilla, eres tu con tu corazón roto, eres tu con tu cuerpo perfecto, eres tu con tus abrazos al aire, eres tu con tu indiferencia, eres tu con tu extraña indulgencia, eres tu con tu corazón maldito lleno de alfileres para rematar mi alma. Lo mejor que me has pasado eres tú. Tu y tu y tu y tu y tu y tu. Tengo ganas de besar tus labios sin obligarte. Tengo ganas de sentirlos posándose en mí sin que yo los llame. Cada noche te veo aunque no estés aqui, cada noche siento tu abrazo fantasma...No sé si eres tu, no sé si soy yo...sólo se que....

Sólo sé que soy feliz dentro de mi burbujita gris.

Mi burbujita gris. Llena de ilusión rota y comedida. Llena de mi incomprensión perdida. Llena mi burbujita de colores que no pintan. Llena mi burbujita de nada .... Llena de mí...llena de nada...llena del odio que hoy siento por mi.

¡Eres tonta vaya! Eres tontísima ¡Hay que ver lo tontorrona que eres! Imbécil, vaya. No la hay más tonta. Que tonta, que tonta, que tonta, que tonta. Estás tonta ¿eh? Por favor, que tontería más grande tienes encima. Estúpida... ¿Se puede ser más gilipollas? ¡Qué subnormal! ¡Ay por dios que tonta! ¿Naciste tan tonta?

miércoles, 20 de abril de 2011

Quiero salir corriendo de este puto fumadero. Los besugos no han aprendido hablar todavía. La sangre se dispara a borbotones dentro de la casa de al lado. El corredor de la muerte está lleno de personas inocentes ¿Y por qué hablan? Si no sabes conducir no me des lecciones de civismo púbico. Tampoco me parece estupenda tu reacción arbitraria hacia mi desgracia. Lo sé, soy un hombre. Soy un lobo vestido de paloma callejera. El color negro no le sienta bien a todo el mundo y todo el mundo se lo pone. Que cejas más grandes tiene ese perro calvo. Los sueños no están hechos para los humanos. Pensé que iba a sobrevivir, pero no. Me encantaría comerme un pollo asado. No tengo ganas de hacer el amor hoy. Hoy tengo ganas de follar. Es mentira. Soy frígida. Vuelvo a sentir el dolor. Me encantan tus patillas afiladas como navajas. Hueles mal a pescado. Hoy tengo ganas de comerte a cachos. Me encantaba ser mujer. Yo era mujer en la otra vida. Rollos de papel higiénico que me vendan los ojos. Quita el agua del fuego, está hirviendo demasiado. No me gusta gustar. Un día me fui a la parada del autobús a esperar el metro. No sé donde está. No se donde estaba. Un día me perdí dentro de mi propia habitación. El orden de las almas y el orden de las cosas y el orden de una ciudad y el orden de una vida y el orden de una persona. Tengo que mirar dentro del armario para saber que es lo que hay. Ahí estás tú. Bailas muy bien ¿También sabes morirte igual? Me suicidé anoche. Y toda una vida entera viviendo-pensando-sufriendo para al final sólo tener claro una cosa: el gin-tonic es digestivo.

domingo, 17 de abril de 2011

"Como la copa de un pino" por Luis Odriozola

"¿Te imaginas? Yo me acuerdo que quería recibir un sí. Naturalmente, tú y yo estamos embarazados de él.

Yo soy voluptuosa, guapísima, llamativa, feliz. Vamos, una mujer como la copa de un pino. Puedo resolver con mis labios rojos cualquier ecuación o incógnita. Así me describo yo, como una mujer que cuando la ves ya no te acuerdas.

Sigamos, porque hoy me toca hablar a mí: me gusta la gente visceral, si no, no tiene sentido ninguno. Quiero crecer con ellos, nunca decrecer.

Tengo cosas para contar: el otro día soñé que tenía po
lla ¿Y cómo era? Muy venosa, muy venosa, muy venosa. Era muy venosa. Y muy grande, como la copa de un pino. O sea, lo que yo quiero. Si, pfff... Cuántas cosas hemos hecho este año... Empecé muy intensa. Él y yo teníamos muchas ganas. Yo es que todo este tiempo me he dedicado a lo mismo. Mi vida es un poco plana. Pero he reposado mi corazón. He buscado verdades, a partir de bocetos, y hoy quiero llegar al último.

Por ahora la única verdad absoluta que conozco es que el gin-tonic es digestivo. Por eso, cuando me dan alguna mala noticia o estoy con alguien indigesto, me tomo uno. El gin-tonic es digestivo, por eso me lo daba mi abuela. Me lo daba en Navidad. Que bonitas las venas de tu muñeca...

Bueno, a ver, quiero un cambio de aires. Quiero vivir s
ola, pero aquí, sin huir. Enfrentándome a la realidad. Que no sea una huida, sino un "vivir sola".

Que sepas que yo doy para mucho. Puedo llegar a formar parte de tu historia. Puedo darte suficiente como para envolver una naranja. Mira, por ejemplo, y esto es verdad ¿eh? Yo tengo tres pies. Por eso, cuando me voy de cervezas con la gente y alguien dice
"me tomo la última y me voy", yo me callo, porque se que me voy a tomar unas cuantas más, por lo de mi tercer pie. Otra de estas veces me pasó que me tomé una montón de tazas de caracoles y me puse borrahca como la copa de un pino. Los caracoles debían llevar LSD.

Pero yo lo que ahora necesito es una mujer. Lo necesito como el comer."


Gracias Luis, por amarme artisticamente en la vida y en la muerte.















Querido diario


Hoy he ido al colegio, como todos los días. He comido bien, he visto la tele, he hecho las tareas y después he decidido suicidarme. Creo que morirme con diez años es bastante poético ¿no? La vida no está hecha para los artistas, está hecha para no respirar, y yo ya estoy lo suficientemente ahogada.

Hoy es un día muy bonito, hoy es el día en el que todo acaba. Es conocido por todos que un buen final es siempre motivo de alegría.

No tengo muy claro como acabaré conmigo. Quizás simplemente finja indiferencia por el mundo que me rodea. Quizás me haré la "ilusionada" con mi futuro y próspero matrimonio con un príncipe azul. Puede que simplemente finja querer terminar de funcionaria del estado. Creo que así habré acabado totalmente conmigo misma.

Adiós..

Quizás mañana ya no esté viva.
Quizás mañana esté muerta.
Quizás mi espíritu siempre deambule cerca.
Quizás...

Las horas del día no son suficientes.

Aire

No puedes darme un papel y esperar que no te escriba.
Que no escriba sobre ti, que no me acuerde, que no me acuerde de ti.

Los días pasan y las luces del tiempo no terminan de apagarse.

El regreso de lo inesperado, la vuelta del infortunio, el sello de la soledad, la voz de la conciencia, la boca que la quiere acallar...
La soledad acompañada de una figura incorpórea...el calor de la razón...el frío entre los dos...

El aire...
Será el sol o serán las estrellas.
Será el murmullo del agua del río cuando paso cerca.
Será el aire caliente que me golpea mientras camino.
Será la luz de mi habitación por la noche.
Será el brillo de tus ojos cuando no me miras.
Será el calor de tu sonrisa.
Será tu aliento cuando me abrazas.
Será tu piel...
Será...
No sé que será esto que me hace pensar tanto en ti...
Esas ganas tan grandes que tengo de echarte de menos...
"esas" de olvidarte...

sábado, 16 de abril de 2011

Acabo de ver mi triste vida pasar por delante. Son las seis de la mañana, debería estar borracha, o dormida, o borracha y dormida. Debería irme a la cama vacía, vacía y sin nada, como cualquier otro día. Pero me siento tan llena de nada que no puedo dejar de pensar en lo triste que es todo.
Las cosas empiezan.
Las cosas acaban.
Las cosas empiezan y acaban.
No sé porque un día decidí dejar de pensar, y hacer cosas sin pensar, y comerme la olla sin pensar, y actuar sin pensar, sin pensar, todo sin pensar, sin pensar en lo que podría pasar.

Y ya me he muerto, y ya me moriré, después de usted.

miércoles, 13 de abril de 2011

Me sientooooo

tonta
estúpida
imbécil
gilipollas
subnormal
niñata
asquerosa


y un largo etcétera

sábado, 9 de abril de 2011

Hoy tengo ganas de comer ensaladilla. No sé como lo haré. No tengo ganas de hacerla yo misma, creo que la compraré. Pero es que, tampoco tengo ganas de salir a la calle a comprar. No tengo ganas de salir a la calle. Esta noche me toca actuar. Pero no sé ni donde actúo ¿Será en un escenario? ¿Será en la calle? ¿Será en la vida real? Después me duele el cuello, me duele la espalda y hasta me duele la razón. La razón no, no me duele la razón, me he equivocado, porque razón, no tengo. Creo que voy a comer un poco de pisto. Pisto con huevo frito. O huevos fritos solos, con un poco de nada. Ayer me partí un nervio por la mitad, ya no me siento la pierna derecha. Me encanta crujirme el corazón, suena tan bonito por dentro. Quiero vomitar. Ahora que estoy sentada tengo ganas de levantarme, pero no tengo ganas de salir. Ahora resulta que tengo que salir, pero no quiero. Odio los compromisos. Quiero quedarme aquí encerrada. Lo peor. Es lo peor. Lo peor es lo que viene ahora. Quiero quedarme aquí encerrada contigo. No estás. Estoy sola. Ayer me dejaste muy temprano en casa. Ayer me volví sola a casa muy temprano. Voy a ir a coger manzanas. Manzanas rojas como tus labios. Me gustan tanto tus labios. Pero más me gusta el cine. El cine me encanta. Veo una película y se me olvida todo. Me acuerdo. Lo recuerdo. Mañana ya es domingo ¿no? Pues mañana también me toca actuar. Maldita profesión que hemos elegido para morirnos de hambre. Que asqueroso es el amor al arte, yo podría haberme "morido" antes. En el cuarto de baño no hay nadie. Hay un gato, un gato sin ojo. Parece que me mira con el ojo cerrado. El ojo de los puntos, el vacío. Pobre gato. Después de tanto tiempo no tengo ganas de ver el sol. El sol no sé donde está. Donde está el solo yo no lo sé. Que razón tenía aquel anciano de pelo canoso y largo. Si, aquel. Yo no me lo quise creer. Estaba yo un día andando, y me lo encontré. Me dijo que. Me dijo cuan. No me dijo nada. Me lo he inventado. Es mentira. Voy a ir a beber agua. Pero es que no tengo sed ¿Dónde puedo encontrar remedio para los muertos de catarro? Es un mal muy malo. Es un mal muy malo que inunda nuestra ciudad. Después el polen. Y dicen que es alergia. Tengo ganas de comer. Pero no tengo ganas de salir a la calle a comer, quiero comer en casa. Pero no quiero hacerme de comer, quiero que me hagan de comer. Quiero comer comida, quiero vomitar comida y quiero beber comida. Un día me dijeron que el agua era muy cara. El agua es muy cara. Al final me comeré un poquito de ensaladilla con el recuerdo de tus labios. Es que me encantan tus labios. A ti no te gusta que te lo diga, te ries, pero yo te lo digo. Lo digo con la voz esa que odias de televisión, lo digo, si, lo digo, pero es que me encantan tus labios. Después se me olvida. Después se me habrá olvidado. Que razón tenía aquel sueño que me inventé. Y luego. Y después. Y más tarde. Tendré más ganas de comer, y tu no vas a bajar a por la comida. Claro, tu es que vives muy lejos. Buaf, creo que no estoy hablando con nadie, estoy hablando con mi propio recuerdo. Necesito respirarme el sol. Me quema, me agota. Las ventanas. La terraza. Vivo en un segundo y desde aquí no se puede volar. Se puede volar en las alturas, pero no desde un segundo. Siempre he vivido en un segundo. El número dos lo llevo grabado en la sangre. Mi segundo piso, mi segundo padre, mi segunda vida, mi segundo. Es mi segundo.
Odio los días que se acaban y no me regalan una sonrisa para dormir mejor.

lunes, 28 de marzo de 2011

Era un día cualquiera, ni muy frio, ni muy nada, cualquiera. Estaba sentada en un banco esperando a nadie. No era el banco de un parque, no. Era el banco de una avenida, una avenida muy grande, ancha y larga llena de personas vacías que no se paraban a mirar.

Ahi estaba yo, en medio de esa nada, en medio de esos nadies, sola y esperando. Esperando a nada.
Entonces, llegó él, con su sonrisa, con sus ojos. Se acercó, como si supiera que en realidad lo estaba esperando a él. Realmente lo sabía, no esperaba nada, esperaba sus ojos otro día más.

Ese día me acompañó al final de mis sueños, y después se marchó. Juro que volvería y yo simplemente lo creí. Jamás volví a verlo, jamás como aquel día.

Y ahora pululo por las calles más perdida que antes buscando unos ojos que ya no saben donde mirar. Buscando unos ojos que me mataron una noche, un día, una vida. Buscando...

Buscando nada, porque ya no espero nada

Los días laborables


Joyitas que caen en tus manos y no puedes hacer otra cosa que no sea compartirlo con los demás. Ahí os dejo unos poemas sacados de este maravilloso libro "Los días laborables" de Inmaculada Mengíbar.

Tango de noche

Él me habló de la magia de las sílabas tristes, del temblor de unos versos de sauce. Él me ofreció el más bello silencio para huir a los ámbitos y al mar de los latidos dichos a media voz. Fue una noche alquilada a una luna imprevista. Como sacada de una novela rosa y gris. Recorrimos las calles del alcohol y los besos, y yo estrené las ganas de romper a vivir. Compartimos estrellas, recueros y portales en donde era posible creer en la ilusión, El silencio de entonces se transformó en pupilas, y mi pasado en sólo un mal poema de amor. Yo no sé si comprendes que a pesar de su engaño hoy no quiero morirme, que quiero anochecer perdida en la mentira dulce de cada vaso de luz y de ginebra que me voy a beber. Yo no sé silo quise, pero anduvo conmigo una noche en la que era muy hermoso soñar. Llévame tango abajo hacia la noche aquella, para hacerla pedazos hasta poder llorar.

SUPÓN QUE AHORA TE DIGO QUE TE QUIERO,
que te he querido siempre, aunque tal vez
se trate de esta música,
de cómo huyen los árboles, la avenida y el tiempo
en el retrovisor. Se van, se quedan,
como tu voz, tus ojos, cuando ya no estás tú,
las palabras hermosas que rescato cuando hablas
o esos paisajes tristes que una vez vimos juntos.
Quizá sea la música, no sé, pero se llena
el corazón de pronto de lunas que se quiebran,
de farolas y adioses,
de ojos verdes, lejanos,
de boleros prestados para decir te amo.

Supón que ahora te digo que te quiero.
Y qué importa, las noches
son tan descaradamente mentirosas.


domingo, 27 de marzo de 2011

He añorado el beso que nunca me has dado.
He sentido el abrazo que nunca existió.
He vivido por las miradas que no me regalaste.
Y he perseguido, hasta mi última hora, el anhelo de tu corazón.
He acariciado cada día tu recuerdo inexistente.
He sentido los escalofríos de quererte y el frío de perderte.
Ya no me miŕas más. Mejor así. Mejor en el olvido. Mejor en el vacío. Mejor en las líneas expuestas. Mejor con palabras sin letras. Mejor sin amor. Mejor sin el beso. Mejor en la nada. Mejor en las horas ya pasadas. Mejor en las nubes de mi entendimiento. Mejor como un loco traicionero que como viejo reconocido. Mejor sin sal. Mejor sin gusto. Mejor odiando que queriendo. Mejor con agua. Mejor sin el fuego de las miradas. Mejor sin lágrimas. Mejor estando cuerdo. Mejor sin ti.
El rumor de las olas no consigue apaciguarme.
Hoy lo he pensado otra vez.
Mejor estar muerto que vivo, si en vida no tengo libertad.
Se marchita.
Me ahoga.
Ya me ha ahogado.
Siento como crujen mis ojos cerrándose al agua que tristemente los acaricia en el eterno baile de la muerte. Un último adiós para ellos.

Ya no siento.

Mi vida se derrumba.
Creí tener toda una fortaleza construida alrededor de mí y no era más que un castillo de naipes. Un soplo lo vuelca. Se muere. Se marchita. Se acaba.
Me suponía tan fuerte que necesitaba beberme a bocanadas el aire y ya no puedo ni tragar ni mi propio aliento.
Todo lo que creí ser.
Todo lo que me enorgullecía ha muerto.
No existo. He muerto también.

Me duele la espalda

sábado, 26 de marzo de 2011

Miedo, siento miedo

Para empezar
diré que es el final
no es un final feliz
tan sólo es un final
pero parece ser que ya no hay vuelta atrás.

Sólo te di
diamantes de carbón
rompí tu mundo en dos
rompí tu corazón
y ahora tu mundo esta burlándose de mi.

Miedo
de volver a los infiernos
miedo a que me tengas miedo
a tenerte que olvidar.

Miedo
de quererte sin quererlo
de encontrarte de repente
de no verte nunca más.

Oigo tu voz
siempre antes de dormir
me acuesto junto a ti
y aunque no estás aquí
en esta oscuridad la claridad eres tu.

Miedo
de volver a los infiernos
miedo a que me tengas miedo
a tenerte que olvidar.

Miedo
de quererte sin quererlo
de encontrarte de repente
de no verte nunca más.

Ya se que es el final
no habrá segunda parte.
Y no se cómo hacer para borrarte.

Para empezar
diré que es el final.

Miedo
de volver a los infiernos
miedo a que me tengas miedo
a tenerte que olvidar.

Miedo
de quererte sin quererlo
de encontrarte de repente
de no verte nunca más.

Y aquí en el infierno
oigo tu voz.


¿Por qué ha pasado el tiempo?


Y con él la sencilla sonrisa que se dibujaba en el aire a cada instante.
Y con él se fueron las ansias de crecer, la necesidad de sentir, ver el tiempo pasar, el aire acariciar al mundo con el único sentido de volver a nacer con cada mirada que me regalabas todos los segundos que mi mirar era solo tuyo.

El tiempo ha pasado demasiado rápido y ha dejado muchos recuerdos vacíos. Ahora me paro a recordar, a mirar atrás, y el tiempo ha dejado muchos momentos llenos que en mi mente sólo sentían vacío. Mi memoria utópica de la nada se ha borrado porque en todos los momentos que he recordado había algo. Algo de necesidad, algo de felicidad, algo de orgullo, algo de presión, algo de embriaguez ante la vida...algo que no sé muy bien lo que es. Estoy enamorada del momento que ya no soy. Estoy segura de mi misma cuando ya no sé si lo soy.

El tiempo me pincha en el cuello y me duele, me duele tanto que ya no sé si son pinchazos o punzadas hirientes desde un puñal lleno de odio.
No sé si es el tiempo.

El tiempo...

¿Por qué ha pasado el tiempo?




La bajonaza


Dícese del horrible caso en el que, después de beber para olvidar, no haces otra cosa sino recordar, y todo lo que podría ser alegría, conviertase en un llanto. Dícese del período en el que su cuerpo se encuentra invadido por la embriaguez del dolor y la desesperanza. Dícese de una época en la que lo único que quieres hacer es huir y desmayarte, que todo pase pronto, olvidarte. Dícese de mi.

jueves, 24 de marzo de 2011