sábado, 9 de abril de 2011

Hoy tengo ganas de comer ensaladilla. No sé como lo haré. No tengo ganas de hacerla yo misma, creo que la compraré. Pero es que, tampoco tengo ganas de salir a la calle a comprar. No tengo ganas de salir a la calle. Esta noche me toca actuar. Pero no sé ni donde actúo ¿Será en un escenario? ¿Será en la calle? ¿Será en la vida real? Después me duele el cuello, me duele la espalda y hasta me duele la razón. La razón no, no me duele la razón, me he equivocado, porque razón, no tengo. Creo que voy a comer un poco de pisto. Pisto con huevo frito. O huevos fritos solos, con un poco de nada. Ayer me partí un nervio por la mitad, ya no me siento la pierna derecha. Me encanta crujirme el corazón, suena tan bonito por dentro. Quiero vomitar. Ahora que estoy sentada tengo ganas de levantarme, pero no tengo ganas de salir. Ahora resulta que tengo que salir, pero no quiero. Odio los compromisos. Quiero quedarme aquí encerrada. Lo peor. Es lo peor. Lo peor es lo que viene ahora. Quiero quedarme aquí encerrada contigo. No estás. Estoy sola. Ayer me dejaste muy temprano en casa. Ayer me volví sola a casa muy temprano. Voy a ir a coger manzanas. Manzanas rojas como tus labios. Me gustan tanto tus labios. Pero más me gusta el cine. El cine me encanta. Veo una película y se me olvida todo. Me acuerdo. Lo recuerdo. Mañana ya es domingo ¿no? Pues mañana también me toca actuar. Maldita profesión que hemos elegido para morirnos de hambre. Que asqueroso es el amor al arte, yo podría haberme "morido" antes. En el cuarto de baño no hay nadie. Hay un gato, un gato sin ojo. Parece que me mira con el ojo cerrado. El ojo de los puntos, el vacío. Pobre gato. Después de tanto tiempo no tengo ganas de ver el sol. El sol no sé donde está. Donde está el solo yo no lo sé. Que razón tenía aquel anciano de pelo canoso y largo. Si, aquel. Yo no me lo quise creer. Estaba yo un día andando, y me lo encontré. Me dijo que. Me dijo cuan. No me dijo nada. Me lo he inventado. Es mentira. Voy a ir a beber agua. Pero es que no tengo sed ¿Dónde puedo encontrar remedio para los muertos de catarro? Es un mal muy malo. Es un mal muy malo que inunda nuestra ciudad. Después el polen. Y dicen que es alergia. Tengo ganas de comer. Pero no tengo ganas de salir a la calle a comer, quiero comer en casa. Pero no quiero hacerme de comer, quiero que me hagan de comer. Quiero comer comida, quiero vomitar comida y quiero beber comida. Un día me dijeron que el agua era muy cara. El agua es muy cara. Al final me comeré un poquito de ensaladilla con el recuerdo de tus labios. Es que me encantan tus labios. A ti no te gusta que te lo diga, te ries, pero yo te lo digo. Lo digo con la voz esa que odias de televisión, lo digo, si, lo digo, pero es que me encantan tus labios. Después se me olvida. Después se me habrá olvidado. Que razón tenía aquel sueño que me inventé. Y luego. Y después. Y más tarde. Tendré más ganas de comer, y tu no vas a bajar a por la comida. Claro, tu es que vives muy lejos. Buaf, creo que no estoy hablando con nadie, estoy hablando con mi propio recuerdo. Necesito respirarme el sol. Me quema, me agota. Las ventanas. La terraza. Vivo en un segundo y desde aquí no se puede volar. Se puede volar en las alturas, pero no desde un segundo. Siempre he vivido en un segundo. El número dos lo llevo grabado en la sangre. Mi segundo piso, mi segundo padre, mi segunda vida, mi segundo. Es mi segundo.

1 comentario:

  1. como me suena todo esto...
    tu segundo, mi segundo
    los labios rojos.
    maldito el. maldito cual, maldita tal.
    Que cuidado hay que tener en estas calles de sol y polen.
    Cuidado que vienen las alergias, pero tranquila, tu y yo estamos protegidos contra las alergias. Algo asi como las moscas, mas o menos.
    Que te quiero yo a ti.
    Luis.

    ResponderEliminar

Nube tóxica