Acabo de ver mi triste vida pasar por delante. Son las seis de la mañana, debería estar borracha, o dormida, o borracha y dormida. Debería irme a la cama vacía, vacía y sin nada, como cualquier otro día. Pero me siento tan llena de nada que no puedo dejar de pensar en lo triste que es todo.
Las cosas empiezan.
Las cosas acaban.
Las cosas empiezan y acaban.
No sé porque un día decidí dejar de pensar, y hacer cosas sin pensar, y comerme la olla sin pensar, y actuar sin pensar, sin pensar, todo sin pensar, sin pensar en lo que podría pasar.
Y ya me he muerto, y ya me moriré, después de usted.
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Nube tóxica