domingo, 21 de julio de 2013

¿Quién me ayuda en mi agonía de enloquecer cada día?
Enamorarme de ilusiones.
Enamorarme de los reflejos de la realidad que no existe
Me enamoro cada día para seguir viva.

No creo en el amor.
No existe el amor.
Sólo hay amor en mi imaginación cuando veo el reflejo de un ojo vago determinando que sí o que no.
Después lloro... pero nunca me importó.

Quiero gozar de los días entretenidos.
Quiero sentir en mi pecho algunos latidos.
Pero nunca son de verdad.

La realidad ya no es real.

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Nube tóxica