lunes, 29 de julio de 2013

Escuché el estruendo de un corazón rompiéndose en mil pedazos. A la vez sentí un gran dolor en el estómago y pensé que ya llegabas. Ya estabas ahí. Cómo siempre, estabas cuando menos me lo esperaba. De nada servía pasar meses buscándote y esperándote, siempre llegarías en el momento que no te imaginara llamando a mi puerta... Y volvías con una sonrisa de oreja a oreja. Y volvías diciendo que no te irías más... Pero como siempre, solo era una mentira. Y te volviste a ir. Y te marchasta y ya no volviste más ... hasta ahora. Quizás aún no has vuelto porque no hago más que pensar en ti cada segundo. Quizás no has vuelto porque te imagino golpeando mi puerta. Quizás no has vuelto porque te huelo en cada amanecer...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nube tóxica