Y no puedo más.
Y reviento.
Y me quiero morir.
Y quiero hundirme en la tierra y llegar bien al fondo, dónde nadie me pueda tocar.
Aunque sólo busco eso, que me toquen.
Sólo quiero que me toques, que me toques con sinceridad.
Sólo quiero sentir tu calor y deshacerme en él.
Pero no sólo el tuyo.
La vida no se resume en tú y yo.
En él y yo.
En ella y yo.
La vida es mucho más.
El mundo es más grande.
Los sentimientos son mayores.
El corazón late más de dos veces por minuto.
Dos.
Dos.
Y dos.
Y yo no puedo seguir siendo dos.
Y yo no puedo dejar de seguir siendo dos.
No porque no quiera, sino porque no puedo.
Soy un asco.
No sirvo.
No tengo derecho.
Sólo puedo ser yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nube tóxica