Un día antes de conocer esta palabra me caí.
Me caí desde muy alto.
Mi cuerpo quedó suspendido en el aire por unos segundos ... minutos... horas... años.
Pensé que no volvería a respirar.
Que se había agotado el aire.
Que me había bebido la vida a sorbos demasiado grandes, demasiado rápidos.
El mundo se había acabado para mi y yo sólo quería seguir respirando, respirando.
La gente dice que antes de morir se te pasa toda la vida por delante, como una película.
Por eso yo sabía que no estaba muerta y que no me iba a morir.
No podía pensar en nada.
Y eso me dio paz y eso me da paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nube tóxica