Me dejaste sola en un mar negro de desesperanza. Llamo a gritos a tu indiferencia, pero sigue sin responderme, no quiere marcharse. No se marchará jamás.
Leo tus pensamientos de la distancia y no me gustan. No debería conocerte tanto. Leo tus sentimientos y hasta el latir de tu corazón. Puede leer la sangre recorrer tu cuerpo y hasta el sudor de tus lágrimas...porque tu no lloras.
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Nube tóxica