domingo, 12 de mayo de 2013

Estoy cenando calabazas

Queda poco espacio.
Al fin y al cabo siempre hubo poco espacio para tantos.

No habrá más oportunidad después de esta. La calabaza ya está pasada, podrida, huele mal. Y yo estoy muy vista.

Pienso si será él todavía, si estará para siempre, si es una historia de amor de verdad, de esas de las peliculas. Yo siempre lo pensé, a ver, soy actriz, lo de vivir en una película pues... me molaba, me molaba la idea. Pero después... ya después parecía que no, que éramos dos personas normales. Entonces a veces pienso... que puedo quedarme aqui esperando y quizás algún día lo vea volver a lomos de un caballo galopante y  rápido y él vestido solo con una camisa blanca abierta, dejando descubrir su pecho de hombre y quizás se baje del caballo y me bese y me diga que me quiere para siempre que nos vamos al fin del mundo. Que bonito, que bonito sería. Pero para eso tendría que seguir aquí esperando y hay veces que tengo ganas de olvidar a lomos de otro y sentirme una princesa nueva. Pero el otro no existe, siempre me echa del lomo.

Total que me siento estreñida imaginando cual será mi oportunidad de vivir.

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