Iba a cruzar la carretera pero el semáforo se puso en rojo. Me paré. Miré a la izquierda y vi a una niña en un cochecito. La niña ya era mayor, tendría unos tres años, pero tenía sindrome de down. Muy graciosa me sacó la lengua. Sonreí. Volvió a sacarme la lengua aún más contenta. Yo me paré a pensar: ¿le saco la lengua? es una niña con síndrome de down y a lo mejor no me entiende... ¡que carajo! es una niña normal le puedo contestar y jugar con ella. Asi que le saqué la lengua. Empezó a reirse. Le volví a sacar la lengua ahora más descarada. Miré hacia arriba y ahí estaba su padre, mirándome, serio. Guardé la lengua en mi boca un poco asustada.
-¿Qué haces?
-Perdón-titubeé-solo quería jugar con ella.
-¿Es que no ves que está retrasada? ¿Es que no ves que se lo puede tomar a mal? La pobre niña es subnormal y tu le sacas la lengua para burlarte ¡Encima!
-Disculpe, solo quería jugar con ella.
-¡¡Pero es que la niña está tonta y no sabe lo que es jugar y no y le puede sentar mal lo que haces!!
Entonces miré a la niña, ya no sonreía. Que mal más grande le hice a sea niña por sacarle la lengua...
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Nube tóxica