jueves, 29 de agosto de 2013

Bailemos un charleston

Hoy he perdido más de lo que jamás pensé que un ser humano podría perder en solo 24 horas... Ha sido en menos... ha sido un instante.
Reconocer que ya no estás aquí no es tarea fácil. Es como si la mitad de mi vida se hubiera escapado por la ventana y la otra mitad hubiera saltado tras ella para buscarla, dejandome sola para siempre.
Nada vendrá mejor... si ya no hay esperanza tampoco hay vida.
No entiendo muchas cosas... no entiendo si tus mentiras eran para mi o eran para ti... ni siquiera sé si mentías...
Sólo puedo recordar los momentos en los que pensaba que era eterno… y la eternidad ya no tiene nombre… tus ojos iluminaron mi camino hasta que esté se acabó… ¡¡maldita tapia!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nube tóxica