jueves, 29 de agosto de 2013

Bailemos un charleston

Hoy he perdido más de lo que jamás pensé que un ser humano podría perder en solo 24 horas... Ha sido en menos... ha sido un instante.
Reconocer que ya no estás aquí no es tarea fácil. Es como si la mitad de mi vida se hubiera escapado por la ventana y la otra mitad hubiera saltado tras ella para buscarla, dejandome sola para siempre.
Nada vendrá mejor... si ya no hay esperanza tampoco hay vida.
No entiendo muchas cosas... no entiendo si tus mentiras eran para mi o eran para ti... ni siquiera sé si mentías...
Sólo puedo recordar los momentos en los que pensaba que era eterno… y la eternidad ya no tiene nombre… tus ojos iluminaron mi camino hasta que esté se acabó… ¡¡maldita tapia!!

martes, 27 de agosto de 2013

Esta noche he soñado contigo.
Otra vez.
Será porque no paro de pensar en ti en todo el día.

Soñaba que andabamos por una carretera.
No era una carretera de este país. 
No sé de qué país era.
Se parecía a aquella carretera que recorrimos una vez para pasar de un país a otro alla por la Europa del Este que me robó tu alma durante un año.
Que me robó tu alma para siempre.

Recuerdo que en el sueño  yo iba con una especie de patinete extraño.
Recuerdo que me caía.
Normal en mí.
Soy "la niña tonta de las excursiones".
Siempre me caigo
Recuerdo que cuando fui a verte a aquel país iba lesionada justo por haberme caído analizando la Sierra Morena cordobesa.

Me partía la pierna por tres mil sitios.
Parecían huesos de vaca.
O de cerdo.
O de cerda.

No sé qué es lo que hacías exactamente pero si recuerdo que yo te decía:
"¿Tanto me quieres para hacer esto?".

¿Tanto me quieres?
¿Tanto me has querido?

¿Sabes lo que es despertarse de un sueño así?
¿De un sueño contigo?

Esta mañana había recibido un mensaje tuyo.
Evidentemente no era espontáneo.
Evidentemente no.

Sigo sin explicarme por qué te sigo escribiendo.
Sigo sin explicarme por qué por las noches sigo pensando en ti como si fueras a volver.
Como aquellas noches en las que estaba sola y de pronto venías.
Esas noches en las que inundabas mi casa de alegría.
Esas noches en las que me dormía a tu lado.
Esas noches en las que sabía que al despertar estaría abrazada a tu calor.

Recuerdo perfectamente el tacto de tu piel.
Recuerdo perfectamente el calor que desprendía tu cuerpo al despertar.
Recuerdo tu olor cada mañana...

Hace ya seis meses que tus labios no me tocan y sigo pensando que quizás dentro de otros seis...
Quizás solo tenga que esperar....

Pero no.

Hoy otra vez me has dicho que no.

Me has dicho que no me quieres.
Me has dicho que no me volverás a querer más.

Me has dicho que te pone enfermo hablar conmigo.

No quieres verme ni saber que estoy viva.

Y yo cada noche me muero imaginándote.
Y no es justo.

No es justo.

No es justo que me odies con la misma fuerza que yo te amo.

Ojalá algún día te arrepientas de todo lo que me has dicho estos días pero...
pero eso es imposible y sé de sobra que no va a pasar.

No va a pasar nunca.

Yo que creía que nuestro amor era para siempre.
Yo que creía que éramos más fuerte que el resto del mundo.
Que pensaba que jamás te volverías a enamorar...


Ojalá bebieras cada lágrima que derramo por ti.
Seguro que te alimentarías el resto de tu vida...

Te adoro.

¿Cómo es posible?


lunes, 26 de agosto de 2013

No me hagas de comer yo ya solo bebo café.
El chopped es una grasa vegetal.
Tus uñas son de color natural, de natural mierda, igual que tu cara.

Tengo ganas de insutarte.
Tengo ganas de desearte todos los males de la tierra juntos.
Pero bastante es la mierda de alma que llevas colgada al cuello.
Es un cencerro que suena a mierda pisada por un caballo, por un caballo de polla corta.

Se reflejan tus deseos en el espejo de cristal de seda de los elegantes pasos que jamás darás, porque no puedes ser elegante.
Solo sabes lo que es un elefante y porque lo has visto por televisión.

Menudo semblante me llevas.
No sabes fumar, no sabes vivir.

Vaya coraje el vomitarte, pero debería vomitarte más a menudo.

Ya es dia 26, vaya asco de día, aún sigues viva ¿Nadie pensó en matarte? Deberían.

Mis piernas son demasiado gordas para correr tras un reptil, pero seguro que alguna rata podría.

Yo no puedo ser una rata porque soy muy gorda, soy más una zarigüella y creo que las zarigüellas no saben correr.

No, no saben.

No, no saben.

No saben.

No.

Las zarigüellas no saben correr. No tienen muslos.

sábado, 24 de agosto de 2013

No soy capaz de mirar hacia el futuro. No tengo presente.

Antes sólo me pasaba las horas haciendo planes de futuro.... quizás sólo porque estabas tú.

No puedo imaginarme un mundo sin ti.

Yo no quiero vivir en un mundo sin ti. Quizás por eso no soy capaz de hacer planes de futuro y por eso quizás tampoco no tengo presente, porque no estás... No estás... y por ahora, no estarás... Y yo no quiero vivir en un mundo donde no estés tú. No puedo vivir en un mundo donde no estés.