jueves, 8 de diciembre de 2011

Otro, otro y otro y otro más

Ha vuelto a pasar un día más. Y así llevo ya años. Años luz. Llevo así desde que nací y esto no tiene fin. Debe ser el castigo de algún Dios al que hice mucho daño en el pasado.

Y en cada instante me viene tu imagen al recuerdo, un segundo, dos, tres... y así hasta que acabo el día para que después, mientras duermo, vuelvas a venir en forma de sueño. Así un día, otro, otro y otro y otro más... así hasta el fin de los días.

Acabo de verme a mi misma, acabo de dejar de pensar en ti un instante para verme a mi misma. He vuelto a ver la misma patética imagen de siempre, la misma de siempre. Y mientras las lágrimas recorrían mi rostro una vez más, pensé qué harías tú mientras esto pasaba. Mientras tanto. Te vi soñando con las estrellas, alcanzando alguna de ellas, todo eso mientras yo me hundía en la tierra. Te vi sonriendo y soñando, soñando mucho, como yo sueño contigo pero no conmigo, sino con una estrella, alguien que puedes alcanzar; no con un trozo de cieno pisado por el propio suelo.

Y esa imagen un día, dos, tres... Así... así hasta que muera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nube tóxica