Detrás de toda esta sombra hay como un trabazón de puentes de plata para estrecharme a mí que soy pequeñita como un botón, pequeñita como una abeja que entra de pronto en el salón del trono. ¿Verdad? ¿Verdad que sí? Me iré contigo. Dragón, dragón mío. ¿Cuántos corazones tienes? Hay en tu pecho como un torrente donde yo me voy a ahogar. Me voy a ahogar... y luego tu saldrás corriendo y me dejarás muerta por las orillas. Qué ascua blanca, qué fuego de marfil derraman tus dientes. Mi otro novio tenía los dientes helados; me besaba y sus labios se le cubrían de pequeñas hojas marchitas. Eran unos labios secos. Yo me corté las trenzas porque le gustaban mucho, como ahora voy descalza porque te gusta a ti. ¿Verdad? ¿Verdad que sí? Es preciso que nos vayamos. Mi novio vendrá."
Así que pasen cinco años
Federico García Lorca
Federico García Lorca
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nube tóxica