Contempoerróneo,a: Adj. y s. 1.- Dícese de la falta de sabiduría, creatividad y gusto disfrazada de arte contemporáneo. 2.-Persona que aún a pesar de haber fracasado dentro del mundo del arte persiste en el mismo ocultando sus necias ocurrencias bajo el nombre de "arte contemporáneo".
lunes, 21 de noviembre de 2011
Lo siento, no haré nada para cambiarlo
Me arrancaría la nariz para no volver a respirar. Para no volver a olerte. Pero dolería, dolería... Pero no tanto como... Eres como el agua que nutre mis días, que refresca mi sed de amar... mi sed... eres mi sed. Un día el aire dejará de formar parte de la vida como tu mirada es parte de mis ojos... y esto siempre será así y no haré nada para cambiarlo.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Hagas lo que hagas
Me da igual que me quieras o no, me da igual que me mires, que me toques, que me ignores... El calor del fogón aún no es lo suficientemente fuerte. Las alacenas están repletas de vasos rotos. Las almas están vacías por la incertidumbre al pensar. Fallan las palabras y los métodos. Lo único que quiero es quererte, lo único que necesito es quererte...es lo único que me mantiene viva cada día. Es como cuando yo pienso en ti. Falla todo. El sol jamás se pondrá aquí. La tierra es inhabitable. Lo único que me hace levantarme cada mañana es el dolor de no tenerte y la ilusión de que algún día...no pasará nada. El agua es roja. Calor frío. El color verde no me anima. Las plantas no están vivas. Cuando creces te das cuenta. Lo sabrás de mayor. Sensaciones planas en un solo latir. El dolor de mis lágrimas es el que me mantiene viva cada mañana. Cuando vomito huele mal. La manzana es muy digestiva, podría decirse que es un gin-tonic sólido. Corazones que crujen. No tengo dinero. Ni hoy ni nunca tendré el amor correspondido hacia el perro de mi vecino. No puedo dejar de pensar en ti. Todo es inconcluso. Eres lo único que da sentido a todo. No es una carta de amor.No quiero que mueras, no quiero que mueras nunca. Siempre te echaré de menos. Es una carta de desamor. Me duele tanto que a veces incluso lo oigo.
De Profundis
Texto recogido de "De Profundis" de Oscar wilde:
"Lo que tengo ante mí es mi pasado. He de conseguir mirarlo con otros ojos, hacer que el mundo lo mire con otros ojos, hacer que Dios lo mire con otros ojos. Eso no lo puedo conse- guir soslayándolo, ni menospreciándolo, ni alab
ándolo, ni negándolo. Únicamente se puede hacer aceptándolo plenamente como una parte inevitable de la evolución de mi vida y mi carácter: inclinando la cabeza a todo lo que he sufrido. Cuán lejos estoy de la verdadera templanza de ánimo, esta carta con sus humores inciertos y cambiantes, su sarcasmo y su amargura, sus aspiraciones y su incapacidad de realizar esas aspi- raciones, te lo mostrará muy claramente. Pero no olvides en qué terrible escuela estoy haciendo los deberes. Y aun siendo como soy incompleto e imperfecto, aun así quizá tengas todavía mucho que ganar de mí. Viniste a mí para aprender el Placer de la Vida y el Placer del Arte. Acaso se me haya escogido para enseñarte algo que es mucho más maravilloso, el sig- nificado del Dolor y su belleza. Tu amigo que te quiere, Oscar Wilde."
"Lo que tengo ante mí es mi pasado. He de conseguir mirarlo con otros ojos, hacer que el mundo lo mire con otros ojos, hacer que Dios lo mire con otros ojos. Eso no lo puedo conse- guir soslayándolo, ni menospreciándolo, ni alab
ándolo, ni negándolo. Únicamente se puede hacer aceptándolo plenamente como una parte inevitable de la evolución de mi vida y mi carácter: inclinando la cabeza a todo lo que he sufrido. Cuán lejos estoy de la verdadera templanza de ánimo, esta carta con sus humores inciertos y cambiantes, su sarcasmo y su amargura, sus aspiraciones y su incapacidad de realizar esas aspi- raciones, te lo mostrará muy claramente. Pero no olvides en qué terrible escuela estoy haciendo los deberes. Y aun siendo como soy incompleto e imperfecto, aun así quizá tengas todavía mucho que ganar de mí. Viniste a mí para aprender el Placer de la Vida y el Placer del Arte. Acaso se me haya escogido para enseñarte algo que es mucho más maravilloso, el sig- nificado del Dolor y su belleza. Tu amigo que te quiere, Oscar Wilde."
sábado, 5 de noviembre de 2011
Hija de mis entretelas
Ayer, me pasó algo muy curioso. Muy pocas veces me había pasado algo así. Incluso me atrevería a decir... (piensa) ¡Si! (con decisión) es la primera vez que me pasa. Estaba en mi habitación, pensando en mil cosas y pensando a la vez en nada. Decidí cerrar los ojos para ver la realidad con mucha más claridad. (Sincera) Eso que hacemos todos; aunque pueda parecer estúpido cuando se dice... pero, pero todos lo hacemos. Cuando los volví a abrir...Cuando los volví a abrir...Tenía el ojo derecho del revés.
Mi ojo derecho del revés. Fui capaz de ver mis entrañas. Vi mis entrañas desde mi ojo derecho. Fue muy curioso (sorprendida, algo suspendida) vi mis entrañas, las que están dentro de mi, las que me forman, las que se guardan todo lo que soy... Vi mis entrañas ... y eran grises (vacila) nunca me había imaginado mis entrañas así, grises, sin color. Legué a preguntarme: ¿Será que he comido demasiadas cenizas? Pero... ¿cenizas de quien? ¿o de qué? (Confusa) No lo entendí. Si yo soy toda color por fuera...¿por qué mis entrañas no lo son? ...
Además, yo siempre me imaginé las entrañas de colores, como mínimo rojas, rosas, naranjas... Pero no, no "tenían color". (Recordando) Y... creo, creo que ya sé porque siempre he pensado que son de colores. Mi madre, como muchas madres, se refería a mi como "hija de mis entrañas". Pero como ella es mucho más folclórica de lo habitual me decía que yo era la "hija de sus entretelas". Entonces ¡claro! (respondiéndose a sí misma) siempre pensé que las "entrañas" eran telas de colores, telas (rectificando) trozos de tela. Y que desde ellas nos formabamos los seres humanos. Y los seres humanos, bueno, unos más que otros, somos de colores. Aunque a veces no queramos reconocer que somos de colores, aunque a veces creamos que somos solo blancos, solo negros, verdes o amarillos, en realidad, los seres humanos llevamos todos los colores que existen.
En fin, cuando volví a abrir los ojos, lo vi todo mucho más bello, más hermoso, como jamás lo había visto. Siempre me quejo de mi ciudad, de los colores de mi ciudad. (Asqueada) Hay tanto sol, que a veces los paisajes se confunden con fotografías estropeadas por el tiempo, casi blancas, quemadas... Me quejo de no ver vida. Y desde ayer, lo veo todo mucho más vivo, más lleno de energía, de alegría... (sonríe) ¡DE COLOR!
(Se da cuenta que está deliberando mucho y decide cortar) Bueno, lo que yo quería decir, es que es una experiencia maravillosa, y que en cuanto tengais un momento para que alguno de vuestros ojos se vuelva del revés (explicativa) que se vuelva para dentro, hacedlo. Las cosas se ven desde entonces (redundante) desde otra perspectiva.
(Convencida) Si, de verdad. Es como si vieras que el mundo que te rodea puede ser del color que tu quieras, que la vida la pones tu y no los demás.
Es...es... como una terapia.
Mi ojo derecho del revés. Fui capaz de ver mis entrañas. Vi mis entrañas desde mi ojo derecho. Fue muy curioso (sorprendida, algo suspendida) vi mis entrañas, las que están dentro de mi, las que me forman, las que se guardan todo lo que soy... Vi mis entrañas ... y eran grises (vacila) nunca me había imaginado mis entrañas así, grises, sin color. Legué a preguntarme: ¿Será que he comido demasiadas cenizas? Pero... ¿cenizas de quien? ¿o de qué? (Confusa) No lo entendí. Si yo soy toda color por fuera...¿por qué mis entrañas no lo son? ...
Además, yo siempre me imaginé las entrañas de colores, como mínimo rojas, rosas, naranjas... Pero no, no "tenían color". (Recordando) Y... creo, creo que ya sé porque siempre he pensado que son de colores. Mi madre, como muchas madres, se refería a mi como "hija de mis entrañas". Pero como ella es mucho más folclórica de lo habitual me decía que yo era la "hija de sus entretelas". Entonces ¡claro! (respondiéndose a sí misma) siempre pensé que las "entrañas" eran telas de colores, telas (rectificando) trozos de tela. Y que desde ellas nos formabamos los seres humanos. Y los seres humanos, bueno, unos más que otros, somos de colores. Aunque a veces no queramos reconocer que somos de colores, aunque a veces creamos que somos solo blancos, solo negros, verdes o amarillos, en realidad, los seres humanos llevamos todos los colores que existen.
En fin, cuando volví a abrir los ojos, lo vi todo mucho más bello, más hermoso, como jamás lo había visto. Siempre me quejo de mi ciudad, de los colores de mi ciudad. (Asqueada) Hay tanto sol, que a veces los paisajes se confunden con fotografías estropeadas por el tiempo, casi blancas, quemadas... Me quejo de no ver vida. Y desde ayer, lo veo todo mucho más vivo, más lleno de energía, de alegría... (sonríe) ¡DE COLOR!
(Se da cuenta que está deliberando mucho y decide cortar) Bueno, lo que yo quería decir, es que es una experiencia maravillosa, y que en cuanto tengais un momento para que alguno de vuestros ojos se vuelva del revés (explicativa) que se vuelva para dentro, hacedlo. Las cosas se ven desde entonces (redundante) desde otra perspectiva.
(Convencida) Si, de verdad. Es como si vieras que el mundo que te rodea puede ser del color que tu quieras, que la vida la pones tu y no los demás.
Es...es... como una terapia.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Micromonólogos para mujer
1.-
(Una mujer. Espacio vacío. Lleva un uniforme negro. Demacrada.)
Aquí estoy de nuevo.
Aquí, para luchar por mi libertad.
Aquí, dentro de mi cárcel, la misma cárcel que creas con tu silencio.
Hoy vengo a gritar libertad.
Hoy vengo a soñar con libertad.
(Mira al público, incrédula. Sus ojos brillan.)
Nunca olvidaré a todas las que fueron antes que yo. A todas las que murieron antes que yo por hacer el mismo grito que hago yo hoy. Nunca olvidaré a las que mataron ni a las que matarán. Nunca olvidaré a las que olvidaron ni a las que olvidarán.
(Sigue mirando al público. Le enfada la indiferencia de éste).
Me parece una falta de respeto.
Una falta de respeto a los muertos.
Me parece injusto, abominable, ASQUEROSO, el trato que vosotras mismas os dais hoy.
¡Hoy! Que podeis vivir solas, sin ataduras, sin tener que desgarrar vuestras gargantas para que alguien os escuche.
¡Hoy! Que no hay barreras, que todas las saltaron las que ya no están.
¡Hoy! Que podeis vivir solas, pasear solas, trabajar solas, ser madres o no, ser esposas o no...(sonríe) ser hijas o no.
"No puedo salir, mi novio no me deja." "No puedo ponerme esta camisa, a mi marido le pondría celoso." "Luego te llamo, le tengo que pedir permiso." "¿Cómo puede permitirle su esposo hacer eso? Tendrá poca vergüenza." "Siempre fue ligerita de cascos."
(Se queda sin fuerzas).
Venía a gritar una libertad que no existe.
Siento haberos importunado, me voy.
(Sale. No vuelve. Se corta en seco).
2.-
(Una silla que soporta una toalla. Debajo de ésta se oculta ropa. Se escucha el ruido del agua de una ducha. Olor a jabón, champú y cosas agradables. Se corta ese ruido. Sale una mujer).
(Habla como para sí, desahogándose).
Mi cuerpo no es el templo de la belleza.
Nunca lo fue.
(Silencio. Se cubre con la toalla. Mira hacia abajo. Respira).
Tengo que cubrirme, cada día, y me gustaría no hacerlo.
Me gustaría poder ir desnuda (tira la toalla)...pero no puedo.
Cada día tengo que vendarme el alma...(silencio) y el cuerpo.
No quiero importunar a nadie.
(Vuelve a coger la toalla. Se queda en silencio. Se seca).
Cada día sueño con que llega ese alguien que me vea bonita. Ese alguien que me diga que jamás acarició una piel tan suave como la mía, que le gusta mi cara, que le gusta mi vientre, que mi carne le excita... (sonríe) pero ese alguien nunca llega.
Quisiera pasear por la calle sin taparme, sin miedo, sin la mirada perdida en las losas del suelo.
(Deja la toalla. Comienza a vestirse. Coge unas braguitas y una compresa).
Mi cuerpo se desangra. También tengo que vendar mi intimidad. También podría resultar asqueroso. También podría importunar a alguien...
(Comienza a vestirse. Ropa muy ancha y sin color).
Y así me disfrazo cada día. Para que nadie me mire, como si quisiera que nadie me mirara...
Así me disfrazo cada día, para seguir causando indiferencia a los que me rodean.
Así me disfrazo cada día.
(Sonríe. Ha terminado de vestirse. Su aspecto ha cambiado, ya no esta triste, se muestra alegre).
Así me disfrazo cada día, con una sonrisa, para que nadie sepa la verdad.
(Se marcha).
(Una mujer. Espacio vacío. Lleva un uniforme negro. Demacrada.)
Aquí estoy de nuevo.
Aquí, para luchar por mi libertad.
Aquí, dentro de mi cárcel, la misma cárcel que creas con tu silencio.
Hoy vengo a gritar libertad.
Hoy vengo a soñar con libertad.
(Mira al público, incrédula. Sus ojos brillan.)
Nunca olvidaré a todas las que fueron antes que yo. A todas las que murieron antes que yo por hacer el mismo grito que hago yo hoy. Nunca olvidaré a las que mataron ni a las que matarán. Nunca olvidaré a las que olvidaron ni a las que olvidarán.
(Sigue mirando al público. Le enfada la indiferencia de éste).
Me parece una falta de respeto.
Una falta de respeto a los muertos.
Me parece injusto, abominable, ASQUEROSO, el trato que vosotras mismas os dais hoy.
¡Hoy! Que podeis vivir solas, sin ataduras, sin tener que desgarrar vuestras gargantas para que alguien os escuche.
¡Hoy! Que no hay barreras, que todas las saltaron las que ya no están.
¡Hoy! Que podeis vivir solas, pasear solas, trabajar solas, ser madres o no, ser esposas o no...(sonríe) ser hijas o no.
"No puedo salir, mi novio no me deja." "No puedo ponerme esta camisa, a mi marido le pondría celoso." "Luego te llamo, le tengo que pedir permiso." "¿Cómo puede permitirle su esposo hacer eso? Tendrá poca vergüenza." "Siempre fue ligerita de cascos."
(Se queda sin fuerzas).
Venía a gritar una libertad que no existe.
Siento haberos importunado, me voy.
(Sale. No vuelve. Se corta en seco).
2.-
(Una silla que soporta una toalla. Debajo de ésta se oculta ropa. Se escucha el ruido del agua de una ducha. Olor a jabón, champú y cosas agradables. Se corta ese ruido. Sale una mujer).
(Habla como para sí, desahogándose).
Mi cuerpo no es el templo de la belleza.
Nunca lo fue.
(Silencio. Se cubre con la toalla. Mira hacia abajo. Respira).
Tengo que cubrirme, cada día, y me gustaría no hacerlo.
Me gustaría poder ir desnuda (tira la toalla)...pero no puedo.
Cada día tengo que vendarme el alma...(silencio) y el cuerpo.
No quiero importunar a nadie.
(Vuelve a coger la toalla. Se queda en silencio. Se seca).
Cada día sueño con que llega ese alguien que me vea bonita. Ese alguien que me diga que jamás acarició una piel tan suave como la mía, que le gusta mi cara, que le gusta mi vientre, que mi carne le excita... (sonríe) pero ese alguien nunca llega.
Quisiera pasear por la calle sin taparme, sin miedo, sin la mirada perdida en las losas del suelo.
(Deja la toalla. Comienza a vestirse. Coge unas braguitas y una compresa).
Mi cuerpo se desangra. También tengo que vendar mi intimidad. También podría resultar asqueroso. También podría importunar a alguien...
(Comienza a vestirse. Ropa muy ancha y sin color).
Y así me disfrazo cada día. Para que nadie me mire, como si quisiera que nadie me mirara...
Así me disfrazo cada día, para seguir causando indiferencia a los que me rodean.
Así me disfrazo cada día.
(Sonríe. Ha terminado de vestirse. Su aspecto ha cambiado, ya no esta triste, se muestra alegre).
Así me disfrazo cada día, con una sonrisa, para que nadie sepa la verdad.
(Se marcha).
martes, 1 de noviembre de 2011
¡Adiós!
Tengo la sensación de haber hecho esto un millón de veces antes de ahora.
Creo que siempre lo supe, incluso cuando no te conocía.
Me he quitado un gran peso de encima. Ochenta kilos sobre mi conciencia.
Nada volverá a ser como antes, y aunque hoy me duela, en el fondo sé que me alegro, y más lo haré en el futuro.
Sé que te arrepentirás, sé que me alegraré, sé todo lo que va a pasar pero hoy, hoy me duele.
Tenía tanto...
Ahora me suena a canción ñoña, así que, aquí lo dejo.
Es un adiós, no un hasta luego, yo soy así.
Creo que siempre lo supe, incluso cuando no te conocía.
Me he quitado un gran peso de encima. Ochenta kilos sobre mi conciencia.
Nada volverá a ser como antes, y aunque hoy me duela, en el fondo sé que me alegro, y más lo haré en el futuro.
Sé que te arrepentirás, sé que me alegraré, sé todo lo que va a pasar pero hoy, hoy me duele.
Tenía tanto...
Ahora me suena a canción ñoña, así que, aquí lo dejo.
Es un adiós, no un hasta luego, yo soy así.
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