Ella- Es curioso.Él- (Sin dejar de mirar la televisión y de comer cacahuetes) ¿El qué?
Ella- La manera que tienes de mirarme.
Él- ¿De qué?
Ella- Si, me encanta como me miras.
Él- Ajá.
Ella- Me encanta la forma que tienes de mirarme sin mirarme. Me encanta la manera con la que estás conmigo sin estar. Me encanta como necesitas que sea tu compañera sin siquiera necesitar mi compañía.
Él- (Embobado con el televisor) ¿Si cariño?Ella- Como hablas conmigo sin escucharme. Como me he convertido en la muñeca de trapo que te acompaña sin acompañarte claro, sólo estando junto a ti, sin que tú estés a mi lado. Pero me encanta.
Él- Yo me alegro.
Ella- Sí, me encanta tu forma de amarme.
De repente, el bar entero se pone en pie en signo de alegría, todo el bar menos ella. Todos gritan los mismo, todos gritan "gol".
Él- (Con gran impetu se levanta embravecido a celebrar el gol como todos los demás) ¡¡¡GOOOLL!!! ¿Has visto eso cariño?
Ella- Si, lo he visto. He visto como pasaba mi vida delante de tus ojos, como he dejado por un momento que todo mi "tú" sea solo para ti, y también he visto como tu aún sólo pensabas en ti...
Él- (Sin dejarla terminar) ¡Ay calla! Que no me entero de lo que dice el comentarista.
Ella- Lo que dice...es curioso.
Él- ¿El qué?
Ella- La manera que tienes de mirarme.
Qué triste Espe. Y qué habitual también, por desgracia.
ResponderEliminarY cuantas relaciones aguantan solo por eso...
ResponderEliminarPor no mirarse, por no saber con quien están...
que verdad que es que pena lo que a veces no no damos cuenta de lo ocurre delante de nuestros a simple vista pero no cremos que nos estamos volviendo locos que es solo pasajero pero y cuando no lo es cuando existe cuando esta todo perdido cuando ni siquiera tu misma sabes que exixtes
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