"No sé si esto ha pasado siempre, o si es una modernidad de ahora, pero es asquerosa nuestra obsesión por la delgadez y la belleza estereotipada con la que se nos avasalla cada día en la televisión, cine, publicidad, etc. Parece que las únicas chicas guapas son aquellas que pesan 50 kilos, y las demás, somos solo gordas, sin éxit
o que no podemos gustar a los demás, a no ser que adelgacemos, que para eso nos presentan miles de productos súper efectivos y también, súper caros. No creo que solo las chicas delgadas son las guapas y atractivas, pero es verdad que siempre me siento así. Me siento fracasada por no ser como todas las demás, me siento fracasada por no pesar veinte kilos menos. Y lo odio. Odio estar tan preocupada por mi físico y odio que no se comprenda que hay cientos y cientos de bellezas diferentes. Sería aburrido si todos fuésemos iguales, pero todos queremos ser igual ¿Por qué? En la variedad está el gusto ¿no? ¿y por qué no pensamos igual con nuestro cuerpo? No lo entiendo, pero queriendo o sin querer, soy un eslabón más en la cadena de la superficialidad, porque siempre aspiro a que en algún futuro, conseguiré estar más delgada, y, por supuesto, esto me dará la felicidad plena pero... ¿es así? Sé que no, pero es mi sueño siempre ¿por qué? La belleza está en los altos, los bajos, los rubios, los morenos, los castaños, los pelirrojos, los blancos, los negros, los amarillos... ¿Por qué no en los gordos y los delgados?"
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Nube tóxica