miércoles, 25 de junio de 2014

Y cuando tengo ganas fuertes de llorar... me acuerdo de él. Sólo me desahogaba de verdad abrazada a su cuello... cierro los ojos y aún siento su olor y el tacto de su piel... su respiración... todo... Así se me calma la sed de llanto... pero se me rompe el alma un ratito.

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Nube tóxica