Al introducir contraseña me sale tu boca para poder iniciar sesión en el paraíso de tus labios.
Hacía mucho tiempo que no cagaba, veinte o treinta minutos más o menos.
Decidí volver a escupir tu nombre por muy fuerte que se oyese. Por muchos oídos que estallase. Decidi volver a gritar tu nombre dentro de un cajón vacío para cegarme con tus iras; para ensordecerme con el eco de tus sonrisas.
Fumandome los días detrás de una calada.
Manchando mis argumentos con tus idas y venidas.
Reinventando cada día una forma de mentir.
Velas, arroz... sentido sin vida. Bombón. Flor de lis.
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Nube tóxica