Lleno mi cabeza de tu cara.
Lleno mi cabeza de imaginaciones sobre ti.
Cada día que pasa dudo más, y me da asco, porque no tengo que dudar.
Si de sobra sé que no.
Pero mi ilusión es más grande que yo.
Y sigo pensando y te sigo imaginando...y después me vuelvo a sentir asquerosa, ridícula...¿Por qué te imagino así? ¿Para hacerme daño?
Te quiero y ya no dudo en eso pero...¿Cómo te olvido?
Te veo cada día, estés donde estés...pero siempre estás cerca.
Evito tu mirada...pero me miras tu después...
Y mi mente empieza a divagar por una mirada. Mi vida por una mirada. Mi cabeza por una mirada...mis días pasan y pasan sólo por una mirada. Y sólo me miras, y quizás ni a mí, pero nuestros ojos se cruzan...y entonces...es entonces cuando empieza todo, cuando termina mi cordura. No sé si pedirte que no me mires más o que no dejes de hacerlo. Pero sé, que pase lo que pase, jamás me borraré esa puñalada del corazón que son para mi tus ojos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nube tóxica